
La selección de tuberías y componentes en una instalación industrial no debería basarse únicamente en el material, el diámetro o la presión que soporta el producto.
En sectores como la industria alimentaria, donde pueden coexistir sistemas para agua potable, agua de servicio, fluidos de proceso, limpieza y sanitización (CIP), drenaje y otros servicios auxiliares. Por ello, no todas las tuberías están sujetas a los mismos requisitos ni necesitan las mismas certificaciones.
Una tubería puede tener las dimensiones adecuadas y soportar determinada presión. Sin embargo, dependiendo de su aplicación, el fluido transportado, la temperatura, la presión, la compatibilidad química y los requisitos sanitarios pueden determinar qué características y referencias normativas deben verificarse.
Por esta razón, al seleccionar tuberías industriales, resulta importante conocer qué evalúa cada norma y por qué puede ser relevante dentro de un proyecto.
Uno de los errores más comunes es asumir que todas las normas y certificaciones evalúan lo mismo.
No es así.
Una norma puede establecer requisitos técnicos para un material. Otra puede definir las características de una tubería para una aplicación determinada; otra puede estar relacionada con los efectos sobre la salud de materiales que entran en contacto con agua potable o con equipos destinados a aplicaciones alimentarias.
Por esta razón, la selección debe comenzar por identificar la función de la tubería dentro de la planta y, a partir de ella, determinar las normas, certificaciones y requisitos de proyecto que correspondan.
La pregunta más importante es:
¿Qué requisitos técnicos y normativos exige realmente la aplicación?
A continuación, revisamos cuatro puntos importantes que pueden formar parte de la evaluación de sistemas de tuberías industriales.
En una instalación industrial, el agua puede destinarse a diferentes usos. Dependiendo de la aplicación, puede ser necesario considerar los requisitos aplicables a los materiales y componentes relacionados con los componentes y productos que entran en contacto con agua potable, además de requisitos para materiales y acabados utilizados en equipos destinados a aplicaciones alimentarias
En estos casos, no basta con evaluar únicamente si una tubería soporta la presión requerida o si cuenta con las dimensiones adecuadas. También debe considerarse el tipo de aplicación y los requisitos relacionados con el contacto del material con el agua.
La importancia de esta norma radica en que Su aplicación puede ser relevante en tuberías, accesorios, válvulas y otros componentes destinados a sistemas de agua potable.
Por eso, su relevancia dependerá del uso final del sistema y de las especificaciones del proyecto.
Las normas ASTM proporcionan referencias técnicas que permiten definir y evaluar las características de diferentes materiales y productos.
Dependiendo de la norma específica, pueden establecerse requisitos relacionados con:
Materiales.
Dimensiones.
Espesores.
Propiedades físicas y mecánicas.
Métodos de ensayo.
Fabricación.
Desempeño.
Esto resulta especialmente relevante en la selección de tuberías industriales, ya que productos fabricados con materiales similares pueden tener características y aplicaciones diferentes.
Contar con una norma técnica de referencia permite conocer con mayor precisión qué requisitos debe cumplir un producto y bajo qué criterios pueden evaluarse sus características.
En tuberías de PVC, CPVC o HDPE, la norma ASTM aplicable debe corresponder al producto y a su aplicación. Por ejemplo, ASTM D1785 establece requisitos para determinados tipos de tubería de PVC, por lo que no debe utilizarse de manera genérica como si fuera una certificación sanitaria para la industria alimentaria.
Por ello, ASTM cumple un papel importante al proporcionar parámetros técnicos verificables para materiales y componentes utilizados en sistemas de tuberías.
La norma AWWA C900 define los requisitos de fabricación y desempeño para tuberías de PVC a presión para agua.
En sistemas destinados a la conducción de agua a presión, la selección de una tubería debe considerar las condiciones específicas de operación y los requisitos técnicos aplicables al sistema.
AWWA C900 proporciona una referencia para evaluar los requisitos de fabricación y desempeño de las tuberías de PVC destinadas por ejemplo para un sistema enterrado contra incendios.
Si la aplicación involucra agua potable, también podrían existir requisitos adicionales relacionados con los materiales que entran en contacto con dicha agua.
En otras palabras, una norma técnica no siempre reemplaza a otra. Cada una puede evaluar aspectos diferentes y su relevancia dependerá de las características del proyecto.
Las normas ISO para sistemas de tuberías establecen requisitos técnicos que dependen del material y de la aplicación. Por ejemplo, ISO 4427 constituye una referencia para sistemas de tuberías de polietileno destinados a conducción de agua a presión.
Las normas ISO proporcionan criterios técnicos para diferentes materiales y aplicaciones de sistemas de tuberías.
Su importancia está en que permiten establecer referencias relacionadas con aspectos como:
Requisitos técnicos.
Dimensiones.
Propiedades mecánicas.
Características del material.
Desempeño según la aplicación.
Por ejemplo, en el caso de tuberías de HDPE o polietileno utilizadas para agua a presión, la ISO 4427 establece una referencia técnica específica para este tipo de material y aplicación.
Esto facilita la selección y evaluación de productos de acuerdo con criterios definidos para sus condiciones de uso.
De esta manera, las normas ISO permiten diferenciar entre los requisitos que pueden aplicar a un material y aquellos que corresponden a otro, evitando seleccionar productos únicamente por su denominación comercial o por características generales.
Uno de los puntos más importantes al revisar normas y certificaciones para tuberías industriales es comprender que no todas responden a la misma pregunta.
De manera general:
Por esta razón, la selección de un producto no debería basarse únicamente en que “cumple con una norma”.
Es necesario identificar qué evalúa esa norma y si dicho requisito corresponde a la aplicación real del sistema.
Una vez identificados los requisitos técnicos de la instalación, el siguiente paso es seleccionar los productos adecuados para cada aplicación.
Dentro de los sistemas de conducción y distribución de fluidos pueden encontrarse diferentes soluciones, entre ellas las siguientes:
Orientada a sistemas de conducción de agua a presión. Su selección debe considerar la presión de operación, las condiciones del sistema y la norma de producto especificada. Cuando el servicio corresponda a agua potable, deben verificarse además los requisitos sanitarios aplicables al producto y al proyecto.
Las soluciones de CPVC Corzan pueden utilizarse en aplicaciones industriales donde las condiciones de temperatura, presión y compatibilidad química son factores relevantes. La selección debe basarse en la aplicación concreta y en la documentación técnica y certificaciones correspondientes al producto y modelo suministrado.
Las soluciones de CPVC Corzan pueden utilizarse en aplicaciones industriales donde las condiciones de temperatura, presión y compatibilidad química son factores relevantes. La selección debe basarse en la aplicación concreta y en la documentación técnica y certificaciones correspondientes al producto y modelo suministrado.
Puede emplearse en diferentes aplicaciones industriales en las que deben evaluarse presión, temperatura y compatibilidad química con el fluido. Para una aplicación alimentaria específica, debe verificarse adicionalmente si existen requisitos sanitarios o de contacto con el producto.
La selección de una tubería industrial no termina al elegir entre PVC, CPVC, CPVC Corzan o HDPE.
También es necesario considerar los componentes que forman parte del sistema, como conexiones, accesorios y válvulas, así como las condiciones bajo las cuales todos ellos operarán.
Entre los principales factores que pueden intervenir en la selección se encuentran:
La aplicación del sistema.
El tipo de fluido transportado.
La presión de operación.
La temperatura de trabajo.
La compatibilidad del material.
Las dimensiones requeridas.
Las propiedades mecánicas necesarias.
Las normas técnicas aplicables.
Los requisitos específicos del proyecto.
La documentación y trazabilidad del producto.
En la industria alimentaria, seleccionar una tubería no consiste simplemente en elegir PVC, CPVC, CPVC Corzan o HDPE y comprobar que soporte una determinada presión. La decisión debe relacionar la aplicación, las condiciones de operación, el fluido transportado, los requisitos sanitarios y la norma específica que corresponda a cada componente.
Referencias como NSF/ANSI/CAN 61, NSF/ANSI 51, 3-A, ASTM, AWWA e ISO pueden intervenir en diferentes etapas de la evaluación, pero no son equivalentes ni tienen el mismo alcance.
Por ello, antes de especificar o aprobar un producto, es fundamental identificar qué requisito se desea demostrar y verificar que la norma, certificación o documentación presentada realmente cubra esa aplicación. Una selección adecuada no se basa en acumular certificaciones, sino en contar con evidencia técnica que responda a las exigencias reales del sistema.